Teatro Romano de Zaragoza

El Teatro Romano de Caesaraugusta se empezó a construir en época de Tiberio (14-37 d.C.) y fue terminado en época de Claudio (41-54d.C.).
El Teatro Romano de Zaragoza fue uno de los mayores de toda la Hispania Romana. Su capacidad para 6.000 espectadores en una urbe de unos 18.000 habitantes nos señala la importancia que los espectáculos tuvieron en el mundo romano. Aunque probablemente el solar se reservó ya desde la fundación de Caesaraugusta, fue edificado en época de Tiberio (14-37 d.C.) y finalizado en época de Claudio (41-54 d.C.), siguiendo el modelo del Teatro Marcelo de Roma.

Casa de los Morlanes

La Casa de los Morlanes es una casa palaciega que responde a la tipología del palacio aragonés renacentista del siglo XVI, de la que tan sólo se conserva la fachada en ladrillo bellamente ornamentada.

En la planta baja se abre la portada con forma de arco de medio punto y jambas de piedra, junto con grandes vanos. La decoración situada en la planta noble es uno de los pocos restos antiguos. Los balcones aparecen flanqueados por estípites y llamativos relieves, coronados con frontones rectos y curvos que albergan importantes representaciones iconográficas. Los primeros recogen escenas del mundo romano y los segundos de la Historia de Israel. Este tipo de ornamentación simbólica es propia de finales del Renacimiento y comienzos de un nuevo estilo, el Manierismo. Se remata la fachada con el mirador de arquillos y una cornisa, en lugar del típico alero de madera.

Puente de Piedra y Pretil de San Lázaro (Zaragoza)

Pocas son las noticias anteriores al siglo XII que hacen referencia al Puente de Piedra de Zaragoza aunque se cree que en época romana, en el mismo lugar, existió un puente, de piedra o de madera. Lo que si se sabe con certeza es que desde el siglo XII se trató de levantar un puente que garantizara permanentemente el paso del Ebro, pero numerosas riadas frustraron los intentos. En 1401 se iniciaron las obras del que conocemos en la actualidad, dirigidas por Gil de Menestral, y se acabaron en 1440. Su importancia deriva del hecho de ser uno de los pocos pasos sobre el río que permitían las comunicaciones del cuadrante noreste peninsular.

Museo del Puerto Fluvial de Caesaraugusta (Zaragoza,)

El Museo del Puerto Fluvial está situado en la Plaza de San Bruno y se extiende por el subsuelo hasta las orillas del Ebro. Desde el año 2000 exhibe los restos arqueológicos hallados en las excavaciones realizadas entre 1989 y 1991 las cuales sacaron a la luz un conjunto monumental que comunicaba la orilla del Ebro con el foro de la ciudad.

Además de los restos conservados in situ, se muestran varios ejemplos de ánforas, principal envase del comercio de alimentos en época romana.



Foro de Caesaraugusta (Zaragoza,) Museo

El Museo del Foro de Caesaraugusta está ubicado bajo el suelo de la actual plaza de La Seo y alberga en su interior restos arqueológicos de tiempos de Augusto y de Tiberio.

El museo tiene dos plantas o niveles visitables. En el primer nivel se encuentran los restos arqueológicos conservados del Mercado y Foro de Caesaraugusta. En el segundo nivel, mediante audiovisuales y maquetas el visitante se transporta en el tiempo al mercado de Caesaraugusta.

Entre los restos arquitectónicos más antiguos se conservan vestigios de un área comercial y tuberías de la traída de agua potable, una cloaca y muros de tiendas de la época del emperador Augusto. De época de Tiberio se pueden encontrar restos del foro de la ciudad con las cimentaciones de una parte del pórtico, sus locales anexos, una gran cloaca y los canales para recoger el agua de lluvia. Se exponen además piezas de uso cotidiano en época romana, halladas en las excavaciones de la plaza de la Seo, junto a dibujos explicativos que recrean sus usos.

Monaterio de la Resurrección del Santo Sepulcro (Zaragoza)

El Real Monasterio de Comendadoras Canonesas de la Orden Militar y Pontificia del Santo Sepulcro es un conjunto formado por la Iglesia de San Nicolás de Bari y el Monasterio propiamente dicho, al que se incorporó la citada iglesia en el siglo XIV. Este monasterio, cuya fundación se remonta al siglo XIII, es el único ejemplo de arquitectura conventual mudéjar que ha sobrevivido en la ciudad hasta nuestros días. Por su peculiar importancia fue declarado Monumento Nacional ya en 1893.
Es un conjunto complejo, con dependencias de marcado carácter independiente y cuya fachada exterior no refleja la composición del interior del edificio.
La mayor parte del Monasterio data del siglo XIV, momento en el que se construyeron el claustro, la Sala Capitular, la iglesia conventual, el refectorio o el dormitorio. Este núcleo mudéjar constituye lo más interesante del conjunto. En el siglo XVI se hicieron importantes reformas, incluyendo la edificación de un nuevo refectorio y del llamado Edificio del Mirador, adosado en el lado del Evangelio de la iglesia.
El arquitecto Ricardo Magdalena rehizo la fachada del convento entre 1883 y 1884 en estilo Historicista.
El conjunto presenta en su lado meridional restos de la antigua muralla romana de Caesaraugusta, recrecida en diferentes épocas.

Patio de la Infanta, Zaragoza

Está considerado una joya del arte renacentista aragonés y modelo de patios de otros importantes palacios de la época. Perteneció a la Casa del mercader Gabriel Zaporta, del siglo XVI.

La decoración de este patio es singular y muy simbólica, claro reflejo de la cultura humanista de su propietario. Se distinguen todo tipo de motivos platerescos en relieve, realizados en yeso: grifos, amorcillos, medallones, bustos de personajes…

El Patio encierra tres lecturas iconográficas: 

La primera de ellas la encontramos en el antepecho del primer piso y representa a los hombre que han regido el mundo, entre los que destaca sin duda Carlos V, al que se dedica un medallón con su imagen, fácilmente reconocible por llevar en la coraza el águila imperial y por estar grabado en la espada su nombre en latín “Carolus”. Junto a él, emperadores de la antigüedad y otros reyes de su época le acompañan acrecentando su prestigio. Y en las esquinas, relieves que representan seis de los trabajos de Hércules además de las Tres Gracias y las alegorías del Amor y de la Ocasión simbolizan las ideas de Religión, Imperio, Prosperidad y Filosofía Neoplatónica, presentes en la Política Imperial de Carlos V.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...